Si eres madre o padre de familia, es probable que te haya tocado enfrentar uno o varios de los tan temidos berrinches.
Es común que los niños alrededor de los dos años comiencen a querer desafiar la autoridad y hacer valer sus deseos. Además, todavía no saben manejar adecuadamente sus emociones ni saben como expresarlas; lo que desencadena en los famosos berrinches.
Te contamos a continuación algunos consejos para que puedas manejar adecuadamente esta etapa de tu pequeño.
1. No discutas con tu hijo. Discutir no te va a llevar a la solución y término del berrinche, al contrario, te encontrarás argumentando con tu pequeño e impulsando su mal humor sin que este comprenda lo que dices.
2. Haz valer sus emociones. Una de las principales causas de los berrinches es la dificultad o imposibilidad de los pequeños para expresar su frustración, temor, ansiedad, entre otros. De manera que debes dar valor a sus emociones, con frases como: "yo se que estás enojado o triste", "mami te entiende" y acercarse de forma comprensiva.
3. No esperar que se acabe de inmediato. Debes entender que el berrinche no puede acabar de inmediato e intentar que esto pase aumentará no solo el berrinche sino tu propia frustración. Hay que darle espacio y tiempo al niño para que se tranquilice.
4. Aprende a anticipar. Una de las posibles soluciones para evitar un berrinche es que el niño sepa con anterioridad a lo que se va a enfrentar, de esta manera estará más relajado y preparado para lo que viene.
5. Conversa. Una vez que el niño se ha tranquilizado es importante conversar con él y hacerle ver que está bien sentirse enojado o triste, pero que no es correcto arrojar cosas, patear, morder, etc. Y si se trata de algo que él quería y no se lo diste, explícale las razones de tu decisión.
MSc. Karla Alvarado Corella
1. No discutas con tu hijo. Discutir no te va a llevar a la solución y término del berrinche, al contrario, te encontrarás argumentando con tu pequeño e impulsando su mal humor sin que este comprenda lo que dices.
2. Haz valer sus emociones. Una de las principales causas de los berrinches es la dificultad o imposibilidad de los pequeños para expresar su frustración, temor, ansiedad, entre otros. De manera que debes dar valor a sus emociones, con frases como: "yo se que estás enojado o triste", "mami te entiende" y acercarse de forma comprensiva.
3. No esperar que se acabe de inmediato. Debes entender que el berrinche no puede acabar de inmediato e intentar que esto pase aumentará no solo el berrinche sino tu propia frustración. Hay que darle espacio y tiempo al niño para que se tranquilice.
4. Aprende a anticipar. Una de las posibles soluciones para evitar un berrinche es que el niño sepa con anterioridad a lo que se va a enfrentar, de esta manera estará más relajado y preparado para lo que viene.
5. Conversa. Una vez que el niño se ha tranquilizado es importante conversar con él y hacerle ver que está bien sentirse enojado o triste, pero que no es correcto arrojar cosas, patear, morder, etc. Y si se trata de algo que él quería y no se lo diste, explícale las razones de tu decisión.
MSc. Karla Alvarado Corella